Painted Skin, la belleza peligrosa

Esta semana viajamos de Japón a China para hablar de una película a la que le tengo cierto cariño, tiene sus más y sus menos, pero cuando la vi por primera vez hace años su protagonista me resultó muy inspiradora y no puedo negar cómo ha influido en uno de los personajes de mi saga literaria, Shirukuni. Belleza peligrosa, carisma, imagen inocente, lascivia, magia… Sí, esta fue una de las fuentes de las que bebí para crear a Hikari. No es la primera vez que hago mención a Painted Skin, ya en el primer artículo de este blog, en el que hablé del kitsune, hice referencia a ella y a su secuela. Para leer esa entrada y conocer más a fondo al kitsune, haz click aquí.

Painted Skin, Un cuento de amor

Pues bien, una de las protagonistas de esta película es un espíritu zorro, o más bien un demonio zorro. En cualquier caso, una criatura sobrenatural que, llegado el momento, se transforma en un precioso zorro blanco y que a lo largo del film hace gala del clásico comportamiento que cabría esperar de este tipo de criaturas. Como vimos en el artículo del que te hablaba en el párrafo anterior, el espíritu zorro tiene dos caras: por una parte es un ser que da buena suerte y favorece a los cultivos; pero por otra es una criatura astuta y tramposa, suele transformarse en una hermosa y seductora mujer que engaña a los hombres. En Painted Skin, la bella mujer es en realidad un demonio que se alimenta de los corazones de los hombres, sólo así puede conservar su piel humana.

Todo comienza en el desierto, en la Antigua china, un grupo de soldados da con una aldea tomada por unos bandidos. En el asalto, el general Wang Shen (Chen Kun) libera a una joven secuestrada por los delincuentes, Xiao Wei (Zhou Xun). Acto seguido, el grupo regresa a su ciudad llevando a Xiao Wei como protegida de Wang Shen. Allí, la esposa del general, Pei Rong (Zhao Wei), les da la bienvenida y acepta a Xiao Wei como doncella en su casa. Poco después regresa a la ciudad un soldado que había desertado hacía dos años, Pang Yong (Donnie Yen). Hago aquí un inciso, porque Donnie Yen es uno de los actores chinos más conocidos en occidente, tanto por su talento interpretativo como por su maestría rodando escenas de kung fu. ¿Te suena? ¿No? ¿Has visto Rogue One? ¿Recuerdas “soy uno con la fuerza, la fuerza está conmigo”? Pues ese es, un crack, vaya, y todo un referente en el cine de artes marciales.

Seguimos. A la ciudad también llega una cazadora de demonios, Xia Bing (Sun Li), que sigue la pista de un demonio con el que tuvo un encontronazo años atrás. Para detectarlo, tiene en un frasco la punta de la cola de un zorro que brilla cuando hay demonios cerca. La alarma salta en la ciudad, cada noche son asesinados varios hombres que aparecen con el corazón arrancado. Enseguida vemos quién es el asesino, se trata de Xiao Yi (Qi Wuyu), un demonio que viaja con Xiao Wei, está enamorado de ella y le proporciona corazones con los que alimentarse; pues sin ellos, la piel con la que se viste Xiao Wei, se destruirá.

Se trata de una película que mezcla varios géneros, hasta ahora, con esta información, podríamos pensar que es suficiente para poder contar una buena historia; sin embargo, este es principalmente un cuento de amor clásico, por lo que el romance y los celos juegan un papel fundamental en el desarrollo. Así que dependiendo de tus expectativas y de tus intereses, puede parecerte una historia muy bonita o una pastelada. Esto ya va a gusto del consumidor.
Por una parte, tenemos al matrimonio feliz y bien avenido de Wang Shen y Pei Rong, los dos se quieren mucho, todo bien, todo perfecto. Pronto descubrimos que Pang Yong está enamorado de Pei Rong, sin embargo ella eligió casarse con Wang Shen. Pero no acaba ahí la cosa, lo que podría haber sido un triángulo amoroso de toda la vida se ramifica y se convierte en una cadena. Xiao Wei, nuestro bello demonio, se enamora y parece ser que es la primera vez que le pasa. Por supuesto se enamora de Wang Shen, el general que la rescató, y como hemos visto, a su vez Xiao Yi está enamorado de Xiao Wei. ¿Y recordáis a Xia Bing, la cazademonios que entabla amistad con el personaje de Donnie Yen? Bueno, pues ella no se enamora, lo deja bien clarito, así que contra todo pronóstico, esta mujer no se mete en berenjenales sentimentales, que bastante tiene con lo suyo. Xiao Wei hechiza a Wang Shen y, a pesar de ello, el hombre se empeña en ser fiel a su esposa. Es más, el encanto de Xiao Wei cala en toda la ciudad, de manera que todos los hombres la miran encandilados y la desean.

Pei Rong, la esposa del general, se da cuenta de que Xiao Wei esconde algún misterioso secreto, percibe algo extraño en ella y deduce que es un demonio o algún tipo de criatura sobrenatural. Por supuesto su esposo, hechizado por Xiao Wei, no la cree; por lo que Pei Rong recurre a Pang Yong y le habla de sus sospechas. A su vez, Wang Shen pide también ayuda a Pang Yong, pues como experto en kung fu, quizá pueda dar con el asesino que tiene atemorizada a la ciudad. Pang Yong se pone a ello y cuenta con la colaboración de la joven cazadora de demonios. En un par de ocasiones, Pang Yong se topa con el demonio asesino e intenta cazarlo. Saltos por los tejados, acrobacias… pero en su justa medida, ¿eh? No te esperes un Tigre y dragón porque te sentirás decepcionado. Es una pena, a mi parecer, contar con Donnie Yen y no verlo hacer gala de sus artes y que se luzca tan poco.

Pei Rong, Pang Yong y Xia Bing tienen acorralada a Xiao Wei, pero de alguna manera ella logra disimular su condición demoníaca y Pei Rong queda en evidencia ante su esposo. Xiao Wei confiesa sus sentimientos por el general Wang Shen, se lo dice a él y a su esposa y solicita ser su concubina. Pei Rong se muestra celosa, pero a pesar de que Wang Shen rechaza la oferta y dice repetidas veces que sólo la ama a su mujer, Pei Rong no le cree y decide actuar por su propia cuenta y aceptar que Xiao Wei sea la concubina de su esposo. Cuando va a hacerlo, descubre que, efectivamente, Xiao Wei es un demonio. El enamoramiento de Xiao Wei también despierta los celos de Xiao Yi, ambos discuten y él se marcha, por lo que Xiao Wei debe buscarse su propio alimento. Vaya, que en la película las dos mujeres protagonistas tejen y destejen y el hombre es del todo ignorado, su voluntad no es tenida en cuenta y carece de toda credibilidad. Así que al verla, te recomiendo que dejes al margen este tipo de razonamientos y te dejes de llevar por las emociones de los personajes y la trama.
Al final, como en suele ocurrir en este tipo de historias, el amor implicará un gran sacrificio…

Los personajes

Como punto de interés quiero recalcar la presencia femenina en el film en el que hallamos tres tipos de mujer. Por una parte, las dos protagonistas representan al bien y al mal, la pureza y el deseo. Son, como Mina y Lucy, los dos estereotipos clásicos de mujer que nos solemos encontrar en la literatura clásica. Pero por otra parte tenemos a la cazadora de demonios y, visto lo visto, resulta refrescante dar con una luchadora sin trama amorosa, capaz de entablar amistad con un hombre sin que tenga que haber algo más entre ellos.

Por otro lado, los personajes masculinos resultan también convencionales. Tenemos a Pang Yong, guerrero activo cuyas acciones tienen un peso importante; y tenemos al general Wang Shen, que no hace mucho salvo decir que sólo quiere a su esposa, y aún así nadie le hace caso.
Donnie Yen ya he hablado, pero debo decir que todos los actores hacen buenas interpretaciones y es fácil verlos en el personaje. Por lo que aunque la temática no te llame la atención, quizá gracias al trabajo interpretativo no te cueste entrar en la historia y la disfrutes. Hago mención especial a Zhou Xun, que interpreta a Xiao Wei. La he visto en otros trabajos y no defrauda, como en True Legend (Woo Ping-Yuen) donde compartía cartel con Michelle Yeoh, o The Banquet (Xiaogang Feng), donde también trabajaba Zhang Ziyi.

Bellos efectos

nivel visual he de decir que sin ser muy llamativa, es bonita. La iluminación está bien cuidada, así cómo el vestuario, maquillaje y atrezzo. Los efectos especiales son aceptables y quizá mejorables en algunos puntos, aunque hay planos muy buenos, como en el que el demonio descubre su verdadera naturaleza.

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La lluvia caía con tal fuerza que pensó que el tejado de la taberna cedería y los aplastaría. Las gentes del pueblo se habían alegrado al verlo llegar, rezaban y decían que era un regalo de los dioses, sin embargo el joven investigador tenía poca experiencia y temía que el caso fuera demasiado para él. Numerosos hombres habían desaparecido en los últimos meses en distintas aldeas de toda la región y, en aquella ocasión, había desaparecido el tabernero. Todas las pistas apuntaban a una hermosa bruja, pero era tan difícil darle caza… Nunca había estado tan cerca. Muchos aldeanos juraban haberla visto flirtear con el tabernero, la descripción encajaba con la que habían dado en otros poblados. Debía de ser ella, la misma hechicera había vuelto a hacer de las suyas. Subió a la planta de arriba aun a riesgo de que la escalera se desmoronase bajo sus pies. El aire hedía a muerte y a moho. Entonces pisó algo blando, miró al suelo y vio el cadáver desfigurado y medio devorado del pobre tabernero. Suspiró. Al menos tenía algo, un cuerpo, una pista… El primer cuerpo en meses. Con eso y con la descripción de la bruja, debía de ser fácil. Abrió la primera habitación y, desalmado, cayó de rodillas. Sobre el suelo, tendida, halló la hermosa piel de una mujer. La bruja había cambiado de aspecto. Tendría que volver a empezar.

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