Hola, samurái del Imperio, bienvenido una vez más a La sombra del kitsune. Sí, sé que te debía una publicación la semana pasada, pero más vale tarde que nunca.

Y bueno, en esta ocasión, ¡he venido a hablar de mi libro! Porque sí, como muchos ya saben, el 16 de noviembre salió a la venta Shirukuni vol. 2 La leyenda de los Tres Brujos. Y te aseguro una cosa, no dejo de preguntarme si, a nivel de marketing y esas cosas, hice lo correcto comenzando con una saga. En cualquier caso, era la historia que me apetecía contar cuando empecé esta aventura y aquí estoy, de perdidos al río.

En este post me gustaría hablarte del proceso de escritura de este segundo volumen (prometo que no habrá spoilers), quizá haya alguien tan perdido como lo estuve yo y mi experiencia pueda ayudarlo. Si te apetece, puedes leer mis reflexiones sobre Shirukuni vol. 1 El resurgir de la sangre. 

Estructurando que es gerundio

La verdad es que el primer volumen tuvo un proceso bastante sencillo, pues la historia llevaba años gestándose y solo era cuestión de darle forma para tener el primer borrador. Como he comentado en más de una ocasión, la trama de los Komoe y los Irodake proviene de una partida de rol, es decir, Hikari, Katsu, Kenji, Yaeko y Kiyoshi eran PJ (Personajes Jugadores), y Aiko, Takatora, Mineko, Kenichi, etc., eran PNJ (Personajes No Jugadores). La partida llegó un poco más allá del final del primer volumen y se terminó sin tener un final claro. Con todo, el final del vol. 1 no es un final de verdad, pues muchas cosas quedan abiertas (¿qué iba a ser de Mansai, de Yaeko, de Katsu…?, por no decir todo, así que tenía que continuar sin tener ninguna base.

Tuve que tirarme a la piscina e intentar resolver el follón en el que me había metido (¿quién me habría mandado?). Si has leído el vol. 1, verás que hay dos hilos principales y la estructura resulta bastante sencilla. Sin embargo, me temo que esto es saga río con inundaciones y de todo, porque a los personajes les ha dado por ir de aquí para allá, vivir mil aventuras y volverme loca del todo.

Me hallé ante un gran reto: estructurar Shirukuni vol. 2 La leyenda de los Tres Brujos. Manejé varias tramas que se entrelazan y personajes que se movían entre unas y otras. Tuve que tener en cuenta dónde estaba cada uno en cada momento, si le daría tiempo de llegar de un lugar a otro, las experiencias previas y las estaciones del año. Un caos. ¿Cómo lo hice?

Si te ves en estas, lo básico es hacer tablas en un editor de texto donde figuren en una columna a la izquierda los nombres de cada personaje y en una fila arriba las estaciones del año. Después en las casillas hay que ir poniendo dónde esta cada uno cada momento e ir viendo como encaja. Si queréis más niveles, podéis recortar papeles con los nombres de cada personaje y con las distintas acciones a realizar y comprar un panel de corcho con chincheta para ir colocándolo según veáis. Y sobre todo paciencia, mucha paciencia. Aun después de varias lecturas, puedes detectar algunas incoherencias.

No olvides tener en cuenta el ritmo los puntos de inflexión de cada trama y los clímax. Y, lo siento, si eres un escritor de brújula no puedo ayudarte.

Shirukuni: el equilibrio entre la luz y la oscuridad.

Si hay un tema que defina Shirukuni ese es el equilibrio entre la luz y la oscuridad. No la lucha, sino el equilibrio, el yin y el yang presentes en el mundo y en cada persona. Así que también he intentando buscar ese equilibrio a la hora de dar forma a la novela, alternando pasajes de acción con otros más calmados y equiparando la presencia de personajes oscuros con otros más luminosos.

Aun así no ha sido fácil, el poder de la oscuridad es intenso en mí, ¿o era la fuerza? Bueno, es igual, que me va lo turbio, vaya.

Correcciones, el Jigoku

Sí, sí, corregir, ese maldito infierno. Si eres escritor lo sabrás, un libro necesita un número indeterminado de correcciones y no suelen ser pocas. En mi caso, uff, no me acuerdo. Creo que hice una primera revisión para detectar posibles incoherencias en la historia o cosas que simplemente no me convencían. Después dos más a fin de corregir erratas (y aun así me se me cuelan como pequeños shinobi).

Después vino un paso muy importante: pasarlo los lectores beta. ¿No sabes qué es un lector beta o cero? Es alguien que se compromete a leer tu libro cuando aún está en pañales con el objetivo de darte su opinión y de valorar los posibles fallos que haya podido encontrar y que a ti se te han escapado. Lo ideal es que sean lectores del género y que tengan suficiente confianza contigo como para ser sinceros. En mi caso, fueron unos sacrificados, no olvidemos que el primer borrador alcanzaba las 184.000 palabras (Tierra, mátame).

Una vez tuve las valoraciones de mis lectores cero (gracias, Max, papá y Aritz) tocaba otra revisión valorando aquello que me habían dicho. Después hice una lectura inversa, ¿por qué? Este consejo, si mal no recuerdo, se lo leí a Gabriella Campbell, y es que empezamos las correcciones con mucho ímpetu y acabamos muy cansados, por lo que los finales están corregidos con menos mimo y atención. A continuación hice otra lectura ya por pura obsesión y por último lo puse en manos de una correctora profesional, más que nada, porque tema de las faltas ortotipográficas me da bastante pavor. Por último, ¿no te lo vas a creer? Volví a leerlo, más que nada, porque estaba iniciando el volumen 3 y necesita encauzar la historia y hacer recuento de nombres de personajes.

Y por supuesto, he vuelto a contar con Raquel C. Hita para la creación de la maravillosa portada, (epica, ¿eh?) y tuve que buscarme con la vida con el photoshop para montarla y con Sigil para editar el ebook. “Pero ya has editado otros ebooks, el Sigil no tiene secretos para ti”. Claro, claro… eso sería si recordara algo, ha sido casi como empezar de cero. Un desastre.

Confesión

Sí, el título de este apartado recuerda al famoso programa de Paco Lobatón, pero no voy a confesar ningún crimen. Mi confesión es que, con todo lo que he disfrutado de la creación de la saga Shirukuni, cuando publique el vol. 3, me dedicaré a escribir relatos y novelas cortas. Quizá ambientados en Shirukuni, quizá no… Pero volver a embarcarme en un proyecto así… tal vez dentro de unos años. Que conste que no me arrepiento, ¿eh? Esto es como quien decide quedarse solo con un hijo, que lo quiere mucho y lo mejor y tal y cual, pero que no quiere otro.

Ahora estoy de lleno en la escritura de Shirukuni vol. 3 y, entre eso, la vida familiar y mi trabajo, mi producción como escritora se ha visto mermada. Es lo que hay, con todo, espero que no disminuya la calidad y que el esfuerzo merezca la pena, y es eso algo que tienes que decidir tú. ¿Te animas a entrar en Shirukuni? Aquí tienes un avance gratuito del vol. 1 y, si ya lo has leído, aquí puedes leer el comienzo de Shirukuni vol. 2 La leyenda de los Tres Brujos. Y si directamente quieres hacerte con él, lo tienes disponible en Amazon y en Lektu.

¡Espero que lo disfrutes!

4 Replies to “Recreando Shirukuni”

  1. ¡Qué ganas de leer el volumen dos de Shirukuni! Me tengo que hacer con él por Navidad.
    Gracias por compartir toda esta experiencia. Yo no sé si algún día me meteré en el embrollo de escribir una saga tan extensa, de momento lo más que he intentado son novelettes, pero quién sabe si en un futuro no me servirá (eso sí, miedo me da lo de la corrección, que a mí me ha dado por la brújula y eso requiere mucha más revisión después).

    1. Hola, Esther, gracias por tu comentario. En efecto, no sabría como enfocar una saga así a lo brújula, me volvería loca para hacer que todo cuadrara después.
      ¡¡Gracias por leer Shirukuni!!
      Un saludo.

  2. Yo ya he disfrutado Shirukuni vol. 2 Me lo he pasado en grande. Mucha dinamismo, como en una montaña rusa de acción y emociones.
    . Lo único malo de las sagas es que ahora hay que esperar a leer el vol. 3

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