Aquí va el post más personal que he escrito hasta la fecha, necesito sacar fuera un montón de cosas, explicarlas, por mí misma y por aquellas personas que me han acompañado y apoyado durante mi aventura como escritora. Lo mínimo que les debo es una explicación, además de gratitud.

Si me sigues en RRSS, en este blog o si vas leyendo mis novelas y relatos, me habrás notado un tanto ausente últimamente. Lo sé. No tengo claro por dónde empezar así que iré al comienzo del todo.

En el 2016 empecé a escribir Shirukuni vol.1 El resurgir de la sangre movida por un impulso incontrolable, una especie de ansia que me impedía pensar en otra cosa que no fuera esa historia, en las tramas que se entrelazaban y los personajes que cobraban vida en mi cabeza. Me sentí realmente feliz escribiendo. Venía de una etapa intensa y complicada como madre y aquello fue una liberación, volví a ser yo más allá de la maternidad. Pero llegó el momento de intentar darse a conocer, del marketing y toda esa movida que, bueno, si estás en el mundillo no te diré nada que no sepas.

 

Empecé a leer cosas sobre cómo autopublicar, cómo llegar a los lectores, cómo gestionar las RRSS, que si necesitas un blog con artículos elaborados de manera periódica, publicar cada día en Instagram, programar tweets, tener una página de autora en Facebook, un canal de Youtube, una lista de correo con suscriptores, controlar el SEO, saber algo de diseño gráfico, contratar correctores e ilustradores y un montón de cosas inabarcables. Necesitas hacer booktrailers, presentaciones, conseguir reseñas, etc. Pero nadie te dice lo más importante: tienes que disfrutar del proceso, escribir ha de hacerte ilusión. Gracias, Aritz, por recordármelo.

Intenté hacer malabares para gestionar como mejor pude este blog y mi perfil de Twitter. Invertí tanto tiempo y esfuerzo mientras escribía el segundo y el tercer volumen… además de varios relatos y una novelette. Pero iba viendo que todo el esfuerzo no daba sus frutos. De hecho, dentro de poco los dos primeros volúmenes en papel quedarán descatalogados porque no es rentable almacenarlos. 

Mientras tanto la vida seguía, trabajos, estudios, familia, pandemia… En definitiva, estoy cansada, muy cansada. Veo la publicación del tercero imposible porque no me puedo permitir una corrección en condiciones (es un libro larguísimo), como entenderéis, no puedo seguir invirtiendo dinero si luego no lo voy a recuperar (me he gastado más en las portadas que lo he sacado de ventas). Tampoco veo realista que una editorial se arriesgue a sacar la trilogía al completo. Y me da rabia, os lo aseguro, porque el tercero está terminado, falta pulir detalles (además de la corrección, claro está).

Una cosa os aseguro, aquellas personas que habéis leído los dos libros y los habéis disfrutado, hacédmelo saber y os haré llegar el vol.3 para que podáis ver cómo termina. Estará lleno de erratas, pero creo que es una deuda pendiente, no quiero dejar a nadie colgado con la historia si ha gastado parte de su tiempo en leer los dos primeros. Os lo debo. Así que cuando considere que esté listo, informaré en RRSS para que me facilitéis vuestro mail y os lo haré llegar.

 

¿Y qué pasa ahora? Pues no lo sé. De momento este blog seguirá abierto y puede que publique algo cuando me apetezca y los dos primeros volúmenes seguirán en Lektu (seguramente pasen a pago social). Pero he perdido toda ilusión por escribir y la energía para seguir intentando darme a conocer. Tengo una novelette a la que le faltan dos capítulos y, simplemente, no me apetece terminarla, de momento. Tenía en mente una novela secuela de Shirukuni, que puede que se quede en el tintero para siempre. Tal vez dentro de un tiempo recupere las ganas y la pasión por crear historias y darle a la tecla, ¿quién sabe? Eso sí, estoy abierta a propuestas para relatos y proyectos pequeños, puede que alguna idea me motive.

Pero, ey, no pasa nada. Shirukuni y todas las historias que he creado me han hecho infinitamente feliz y me siento muy orgullosa de mi trabajo; pero agota ir picando piedra para no obtener resultados y ver, al final, que la publicación de la saga al completo es inviable. Me considero afortunada por toda la gente que he conocido en el camino, por aquellas personas que han dado una oportunidad y me han leído. También y muy especialmente, a Chidori Books por darme la oportunidad de publicar El secreto de Yakase (algunos sueños se cumplen).

 

Si también te has embarcado alguna vez en esta aventura que es escribir y publicar, ten claro que esta es solo mi experiencia, no tiene porque pasarte a ti. Puede que triunfes, puede que te hagas un hueco, puede que no… pero sí te aconsejo que no pierdas la perspectiva. Si lo que te gusta, lo que te apasiona, es escribir, no te pierdas en todo lo demás. Es mejor escribir lo que te apetezca y que lo lean solo tus colegas que invertir tiempo, dinero y esfuerzo para intentar darse a conocer y al final acabar quemado, al menos esa es mi opinión. Y, si como yo, un día pierdes las ganas, no pasa nada. No es un fracaso. 

Escribimos para ser felices, lo demás es secundario.

Gracias por leer y por estar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *