Okko, el ciclo del Agua

He de decirlo, ya era hora de que os hablara de Okko de Hub. ¿Por qué? No diré que esta serie de cómics han sido una gran influencia para mí porque no es el caso; pero estas historias beben de las mismas fuentes que yo, por lo que si os gusta Shirukuni, podéis disfrutar de Okko. Así que si hay comics de katana y brujería a mi alcance, ¿qué menos que hablaros de ellos?

Okko es una serie de cinco volúmenes que tienen por protagonista a un ronin llamado Okko, estos volúmenes son: El ciclo del Agua, El ciclo de la Tierra, El ciclo del Aire, El ciclo del Fuego y el El ciclo del Vacío. Dependiendo de la edición encontraréis cada ciclo en un tomo o en dos. Seguramente esta referencia a los cinco elementos os resulte familiar, aparece en en Shirukuni y en el juego de cartas Leyenda de los Cinco Anillos, pero tiene su origen en el Libro de los Cinco Anillos de Minamoto Musashi. El hecho de que cada ciclo pertenezca a un elemento tiene sentido, pues cada historia se desarrolla en un escenario relacionado con ellos.

Aunque sea una historia ambientada en un Japón fantástico, no es un manga, como lo es Himawari de Belén Ortega, cuya reseña puedes leer aquí; sino que se trata de un cómic de estilo europeo.

Sinopsis de Okko, El ciclo del Agua

La el inicio del relato nos sitúa en un burdel ubicado en una pequeña isla, en el que un extraño guerrero enmascarado, Noburo, comparte el lecho con una geisha (aquí peca de la clásica confusión entre geisha y oiran y considera a las geishas prostitutas sin más, pero bueno, como es fantasía, lo pasaremos) y le explica que está esperando a su maestro. La joven lleva un carpa tatuada en la espalda y todo el mundo la llama Pequeña Carpa. Tiene un hermano menor, Tikku, cuyo propósito es cuidar de ella.

Entonces, el burdel sufre un ataque, las geishas son capturadas por unos samuráis y llevadas a un barco y el burdel es incendiado. Los atacantes cuentan con un bunraku, una gran marioneta con forma de armadura que tumba a Noburo, de hecho Noburo acaba aflechetado en el fondo del mar, pero logra salvarse, ¿cómo? Ahí está el misterio. Descubrimos además que en la isla hay un monje alcohólico compañero de Noburo, Noshin.

Por otra parte, vemos a Okko, un ronin de aspecto serio, cerrando algún acuerdo y partiendo en barco a la isla en la que sus amigos lo esperan. Allí, Tikku, le suplica ayuda para rescatar a su hermana y a cambio se pone a su servicio. Inician así un viaje siguiendo la pista de Pequeña Carpa gracias a la ayuda de la magia elemental de Noshin, que ha tomado a Tikku como pupilo. Las señales los llevan hasta una isla abandonada en la que habita un viejo clan olvidado y unas criaturas nada amistosas… Pero no diré más que no quiero caer en el spoiler.

Pajan, un imperio mágico

Pajan es un imperio inspirado en el Japón feudal, como puede serlo Shirkuni o Rokugan. A lo largo de los libros vamos descubriendo este mundo poco a poco y con breves pinceladas. No hay largas explicaciones para ponernos en conexto si no son necesarias, tan solo se nos explica lo necesario para dar sentido a la acción.

Además de samuráis, ronin, geishas y monjes, aparecen otros elementos que nos sumergirán en un Japón feudal mágico: como el gran bunraku, los edificios, los barcos, proverbios zen… Aunque también vemos rasgos de otros países asiáticos, como algún que otro traje chino o a los pennagolan, que aunque la nota al pie diga que es un vampiro japonés, en realidad es malasio.

No se puede analizar mucho Pajan, ya que como digo, se descubre poco a poco a medida que avanza la serie y solo sabemos lo necesario, aun así, resulta coherente.

Personajes y ritmo

Okko El ciclo del Agua es una trepidante aventura con unos personajes bien definidos. No esperes que el autor profundice mucho en los personajes, ni que conozcamos sus motivaciones, sus traumas o su pasado, ¿por qué Noburo lleva una máscara? Vete a saber… Los conocemos a través de sus gestos y acciones. Quizá al único al que conozcamos un poco más a nivel personal sea Tikku, pues es él quien nos narra la historia. A mí me gusta mucho profundizar en las personalidades de los personajes y explorar su mundo interno, sin embargo, entiendo que esto frenaría la acción y que esto es una aventura en la que prima el ritmo y la acción. Quizá más adelante descubramos algo del pasado de Okko, Noburo y Noshi.

En lo que a ritmo se refiere, este cómic es de lo más dinámico y emocionante. Las secuencias son claras y vemos los con precisión los movimientos de lucha. En este sentido, Okko se lleva un diez.

Sí he echado en falta una mayor presencia femenina, solo aparecen prostitutas (víctimas) y brujas. Adelanto que en futuras entregas, esto cambia un poco.

¿Conocías Okko? ¿Te has quedado con ganas de más? Pues no te preocupes, pronto te hablaré de El ciclo del Agua, suscríbete para no perdértelo.

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