Okko, ciclo de la Tierra

Esta semana retomamos la serie de cómics Okko, de Hub. En esta ocasión, entramos de lleno en El ciclo de la Tierra. Hace unas semanas hablamos de Okko en la reseña de Okko, El ciclo del agua, cuya reseña puedes leer aquí.

Sinopsis de Okko, El ciclo de la Tierra

Okko, Noburo, Noshin y Tikku, los cazadores de demonios que conocimos en Okko, El ciclo del Agua, necesitan atravesar un peligroso paso a través de las montañas justo antes de que caigan las primeras nieves. Se encuentran en plena celebración del fin de año en Bakuyaku, la Ciudad de las Crestas. Okko negocia con una mujer apodada Corta-el-viento para que les sirva de guía.

Como ocurriera en el volumen anterior, unos atacantes rompen la calma y son el detonante de la trama. En esta ocasión, un par de monjes mahotsukais (brujos) asesinan a un hombre provocando un gran revuelo. En la huida dejan a Noburo fuera de combate y el grandullón enmascarado tardará en recuperarse, por lo que irá cubierto con una capucha y a caballo. La única pista que tienen es que esos monjes llevan el emblema de un cuervo, símbolo de mal agüero y que no han visto hasta el momento.

Deciden buscar a los hechiceros y poner fin a sus fechorías. En la zona hay siete templos, por fortuna, Noshin, el loco monje borracho, sabe cómo dirigirse a cada orden y sonsacar información, bueno, más o menos. No descubren demasiado, en la mayoría de templos son bien recibidos pero nadie sabe nada de ninguna orden que use el cuervo como emblema. En el camino se encuentran con una guerrera samurái manca llamada Tezukka Bashimon (nótese el parecido con Bishamon, la fortuna de la fuerza). Ella les cuenta que está buscando a sus hermanos desaparecidos, además, en los últimos tiempos ha ocurrido algo extraño: tras las batallas, los cadáveres desaparecen.

El invierno y la nieve se les echa encima, entonces descubren la existencia del octavo templo…

Intriga y acción

Intrigado, ¿verdad? En este volumen se repite la tónica del anterior y la estructura es similar; sin embargo, al tratarse de un escenario y unos enemigos totalmente diferentes, la historia es muy auténtica y nos mantiene enganchados a sus páginas hasta el final.

No esperes personajes profundos, que a lo mejor lo son, pero no lo sabemos, esto es una historia de aventuras, espadazos, zombies y monstruos; katana y brujería en toda regla. En esta ocasión sí contamos con una buena presencia femenina, tanto Corta-el-viento como Tezzuka son dos mujeres fuertes y con personalidad, eso sí, se llevan mal. Las dos únicas mujeres que aparecen no paran de discutir y retarse, mientras que el resto de aventureros se llevan bien.

El Imperio de Pajan crece y nos muestra sus más temibles cumbres, la peligrosa magia negra y su crudo invierno. Por el momento, no profundiza en política o estructura social, que por lo que vemos es similar a la del Japón feudal.

Sus ilustraciones están hechas al detalle y las secuencias resultan de lo más dinámicas. Aunque sea una historia de temática oriental, no lo considero un manga, pues su estilo es completamente europeo.

Espero que te haya gustado esta reseña y que si no lo has leído, te animes a hacerlo. Pronto te traeré la reseña de Okko, El ciclo del Aire, suscríbete para no perderte ningún post.

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