Onmyoji, la película

Esta semana os hablo de una película muy especial para mí. No recuerdo como di con ella, pero ya la he visto varias veces y es, sin lugar a dudas, uno de mis filmes más queridos: Onmyoji (2001) de Takita Yojiro. También puedes encontrarla con el nombre de The Yin Yang Master. Cuando la vi nunca había oído hablar de los Onmyoji, ni sabía lo que eran y lo cierto era que conocía muy poco del Periodo Heian, así que puedes verla y seguir el argumento sin problema; no obstante, si quieres estar más enterado de estas cuestiones no dejes de leer mi artículo sobre los Onmyoji, el Periodo Heian y Abe no Seimei. En este artículo, hablaré directamente del film y no haré mucha mención al contexto histórico.

He de aclarar que está película está basada en una serie de novelas llamadas Onmyoji y cuyo autor es Yumemakura Baku, pero me ha sido imposible encontrarlas. Por lo tanto, no puedo valorar si se trata de una buena adaptación cinematográfica y me limitaré a analizar el film como obra en sí misma. Pero dado que Yumemakura es el guionista de la película, cabe esperar que ha sido respetuoso con su propia obra.

 

Los personajes, un dúo que funciona

En esta película nos hallamos con dos personajes protagonistas, dos hombres de la corte del Emperador en Heiankyo (actual Kioto). Tanto uno como otro existieron y dado que vivieron en la misma época y en el mismo lugar es muy posible que se cruzaran, aunque de ahí a ser amigos como en la película, hay un abismo. Me ha sido imposible averiguar si esta amistad fue real o si es sólo ficción. Estos dos hombres son Abe no Seimei y Minamoto no Hiromasa.

 

 

Como ya conté en un artículo anterior, Abe no Seimei fue el Onmyoji más conocido de la historia y tras su muerte comenzaron a crearse en torno a él numerosas leyendas y relatos fantásticos. Aquí lo vemos interpretado magistralmente por Nomura Mansai. Es muy posible que este nombre no te diga absolutamente nada; sin embargo, Nomura Mansai es a día de hoy el actor de teatro kyogen más célebre de Japón, toda una eminencia. Por desgracia, su trabajo es poco conocido en nuestro país. También ha tenido una relevante trayectoria cinematográfica; haciendo su primera aparición en Ran (1985) de Kurosawa Akira, y una de las últimas en Godzilla Shin (2016) de Anno Hideaki. En esta última película interpretó al propio Godzilla mediante la técnica de captura de movimiento, la misma con la que trabajó Andy Serkis al dar vida a Gollum en El Señor de los Anillos. Pues leer mi reseña de Shin Godzilla en este enlace.

En el film Abe no Seimei es un Onmyoji de la corte, uno de los más poderosos. Vive en una casa a las afueras con una espíritu sirviente que se transforma en mariposa que resulta encantadora, Mitsumushi (Imai Eriko). Es un hombre que está por encima de todo y en más de una ocasión se muestra indiferente por lo que le pueda ocurrir a la ciudad y a sus dirigentes. No quedan muy claros los motivos por los que piensa así, quizá sea una manera de definir su supuesta naturaleza no humana, pues según la creencia popular, Abe no Seimei era hijo de una espíritu Kitsune. No obstante, si muestra preocupación por sus amigos cercanos: Mitsumushi, Aone (Koizumi Kyoko) y Minamoto no Hiromasa.

Minamoto no Hiromasa, interpretado por Ito Hideaki, fue un importante miembro de la corte imperial, un nieto del Emperador Daigo, y un afamado músico y artista. En la película es presentado como un hombre atípico. No quiero decir que no haya hombres como él, sino que es raro encontrar esta clase de personajes masculinos haciendo el papel de héroe. Hiromasa es un hombre extraordinariamente sensible, dotado de una gran ternura y despistado. La primera vez que lo vemos es tocando una delicada melodía con su flauta travesera a una dama a la que ama sin ni siquiera verla. Y en la siguiente escena, está cabeceando en una reunión de la corte.Contra todo pronóstico es un hombre que se asusta y se deja llevar por el miedo. Imaginad, aparece un demonio horrible, Hiromasa está ahí, espada en mano y Seimei le grita que ataque; sin embargo, Hiromasa se queda helado por el miedo y tarda en reaccionar. Esta actitud es la que cabría esperar de la mayoría de nosotros, pero resulta extraña encontrarla en la ficción donde estamos acostumbrados a otro tipo de acciones. Aun así, aunque llegado el momento el personaje llega a llorar de terror, termina por hacer frente a esos miedos convirtiéndose en un auténtico héroe.

Y es precisamente por estas características por las que Hiromasa resulta tan entrañable, y es que es fácil empatizar con un personaje tan tierno y tan dulce y sobre todo, un personaje tan humano. Seimei ve todo esto en Hiromasa y es por ese motivo por el que se preocupa por su bienestar, pues como dice el Onmyoji, “eres un buen hombre, Hiromasa-sama”. Quizá esta amistad tan sólida entre los dos personajes que se acaban de conocer pueda parecer poco natural, supongo que en las novelas la relación quedará detalla con más profundidad.
Douson es otro poderoso Onmyoji de la corte y en este caso pertenece a la ficción. Está interpretado por Sanada Hiroyuki, uno de los actores japoneses más conocidos en Hollywood. Seguramente lo hayas visto en El último samurái, Lobezno inmortal y en Los 47 ronin con Keanu Reeves. Un actor clásico donde los haya.

Douson es el rival de Seimei en la corte y le tiene envidia. Su codicia va creciendo poco a poco hasta anhelar la destrucción y el dominio sobre la ciudad: “Odio eterno al Mikado y a su linaje”, dice en más de una ocasión. Sin duda Sanada se divirtió con este papel, se le ve disfrutar recorriendo los pasillos del palacio imperial gritando: “¡MIKADO! ¡MIKADO!”, y soltando carcajadas malvadas.

Sinopsis de Onmyoji

La película comienza explicando la nacimiento de la ciudad Heiankyo, vemos una breve escena del pasado y una explicación que nos sitúa en el momento en el que transcurre la acción. Todo comienza cuando un príncipe es condenado a muerte por traición. El lugar en el que está enterrado queda maldito, pues el espíritu se ha convertido en un onryo (un fantasma vengativo). Por ese motivo, el Emperador Junmu decide trasladar la capital.

El Emperador espera un hijo de su nueva esposa, la hija de uno de sus ministros. El otro ministro también tiene una hija que tuvo un niño con el emperador. El Mikado (nombre que se le da al Emperador) muestra preferencia por el recién nacido y eso enciende la chispa. De ese modo, el Ministro de la Derecha y el Ministro de la Izquierda quedan enemistados. Las intrigas de corte están servidas. Entonces el recién nacido sufre una posesión demoníaca, problema al que se enfrenta Seimei asistido por Aone, una misteriosa amiga suya que vive en el bosque. Aparece para ayudar al Onmyoji y poco a poco descubrimos su naturaleza y su pasado.

 

Peculiar estructura narrativa

Quizá al espectador occidental le resulte extraña la estructura narrativa, pues en realidad son dos tramas y la que parece ser la principal es una trama secundaria al servicio de la principal, que durante media película nos pasa desapercibida. La línea principal es el enfrentamiento entre Seimei y Douson; sin embargo, la rivalidad entre las dos esposas del Emperador y el enamoramiento de Hiromasa por la llamada “dama de la luna llena” arrastran al espectador. Entones, cuando esta trama se da por acabada, vemos que aún queda la mitad del metraje y que a Douson todavía tiene mucho por hacer.

 

Efectos muy especiales

Por otra parte, hay que hacer una mención a los efectos especiales. El equipo es el mismo que el de Tigre y Dragón (2000) de Ang Lee, y si has visto esa película comprenderás que se trata de un buen equipo. Onmyoji mezcla efectos digitales con otros más tradicionales y artesanos. Cuenta con maravillosas esculturas, como la del ningyo (una especie de sirena), o una réplica de la cabeza de Sanada Hiroyuki; y por otra parte, aparece un pájaro al más puro estilo teleñeco. Hay escenas rodadas en exteriores y otras en interiores y utiliza mucho el croma-key. Sin embargo, al contrario de lo que vimos en Goemon (de la que puedes leer más en esta entrada), la estética de Onmyoji busca la naturalidad y la sencillez. El uso de la luz es neutro y los efectos están sólo al servicio de la historia. Quizá esta naturalidad sea una forma de hacer más cercano un mundo que temporalmente resulta muy distante o tal vez un modo de hacer la magia algo más realista. En cualquier caso, dada la neutralidad de la luz y de los colores, da la impresión de que es una película más antigua de lo que en realidad es y si no sabemos el año de rodaje podríamos pensar que es de comienzos de los 90. Lo que sí que hay que resaltar es el maquillaje con prótesis de látex para la caracterización de una mujer poseída, pues ese maquillaje resulta propio una producción de serie B de los 80 y contrasta con el resto de efecto visuales delicados y bien cuidados.

 

 

Para mí una de las mejores escenas de la que no daré muchos detalles, pues tiene lugar llegando al final, mezcla efectos especiales con coreografía y sólo puedo decir que es una preciosidad. Limpia y fina. Tanto Nomura como Sanada están fantásticos.

 

Magia, también en la música

Otro punto a favor de este film es la maravillosa banda sonora de Umebayashi Shigeru, también conocido por componer la música para La casa de las dagas voladoras, 2046 o In the mood for love. Puede que la banda sonora no te llame la atención, pues queda perfectamente integrada en el filme, pero si le dedicas un rato y la escuchas, te encontrarás con una música espiritual y hermosa que te transportará a otra época. Aquí un ejemplo.

En esta entrada he intentado ser objetiva para que decidas si la película te interesa o no, pero lo siento, se me ve el plumero: esta película me encanta. Solo le reprocho las prótesis de látex y el siniestro pájaro de peluche, pero son sólo pequeños detalles. Onmyoji ocupa un lugar especial en mi estante de rarezas y espero de corazón que le des una oportunidad, aunque la historia no te llame la atención, sólo por ver a este brillante reparto en acción merece la pena.

Espero que te haya gustado esta reseña, recuerda que el último párrafo pertenece al Proyecto Kitsune del que puedes saber más en este enlace. Dentro de poco te hablaré de Onmyoji 2. ¡Suscríbete para no perdértelo y comparte si te ha gustado!

 

El fuego se extendía por la ciudad. La gente huía despavorida alejándose de las murallas, llevando consigo las pocas pertenencias que podían cargar. Entonces la tierra tembló, el cruel y poderoso hechicero parecía dispuesto a destruir la ciudad entera y acabar con todos sus habitantes. Los gobernantes, impotentes, no pudieron detenerlo. Cayeron en a cuenta de que solo un hombre podía poner freno a aquella ola de destrucción, pero, ¿dónde estaba?, ¿dónde buscar? Las risas del hechicero se oían en toda la ciudad como un trueno…

6 comentarios

  1. Muy buenas.
    Me ha encantado la reseña de la película. Muy completa y detallada. Se nota que te gusta mucho. Ya se me acumulan las películas y los escritos japoneses para leer, y por tu culpa jejeje. Ya me contaras como logras dar con estas joyas.
    Un fuerte abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *